Convertir un momento especial en único con champagne blanc de blancs (100% chardonnay)

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Aunque tradicionalmente este vino espumoso se ha asociado con los brindis al final de las comidas o cenas, el champagne con uva chardonnay ofrece a los consumidores un sinfín de posibilidades para sacarle el máximo partido y poder disfrutarlo en cualquier momento.

El champán es una bebida que está asociada a momentos de celebración, de brindis, de alegría. Momentos especiales y únicos que saben mejor y se viven más intensamente junto a una botella de este vino. Aunque es habitual su consumo tras comidas o cenas, el champán es capaz de estar a la altura en distintos momentos tanto del día como de la noche y de maridar con distintos platos.

Y es que explotar las máximas posibilidades de cada vino ayuda, sin duda, a convertir cada momento en algo único. Es por ello, que reducir el consumo de champán a los momentos de brindis de una celebración tras los postres es negar a los comensales la posibilidad de disfrutar de sabores, aromas y maridajes muy interesantes, especialmente para los amantes del buen vino y para los paladares más exigentes.

La uva chardonnay, la variedad más preciada

champagne blanc de blancs

La variedad de uva chardonnay es la uva por excelencia utilizada para la elaboración del champán. Pero además es utilizada para elaborar vinos tranquilos que pueden llegar a alcanzar altas cotas de calidad. Originaria de la región francesa de Borgoña, esta variedad ha sido capaz de adaptarse a los climas y suelos de casi todas las zonas vitivinícolas del mundo. En España son muchas las bodegas y comunidades donde se cultiva esta variedad de uva y se elaboran vinos espumosos y tranquilos de una gran calidad. Es la uva de los ‘Blanc de blancs’, denominación que se le da al champán elaborado exclusivamente con uva chardonnay.

Es una variedad vigorosa y de porte erguido, racimos tranco-cónicos de tamaño medio y un ala muy patente. Baya de tamaño medio de color amarillo dorado en plena madurez. Brotación y maduración precoz. Se adapta a una amplia gama de suelos y climas. Proporciona vinos con tipicidad varietal, con buena acidez y grado alcohólico.

Es, sin duda, una de las uvas más reconocidas del mundo por la calidad de sus vinos, ya que es válida para la elaboración vinos espumosos como el champán blanc de blancs pero también puede dar vinos blancos jóvenes o envejecidos en barrica capaces de conquistar al público más exigente.

Cómo sacarle el máximo partido al champagne chardonnay

Una vez que el amante de los vinos y de la buena mesa prueba la versatilidad del champán elaborado a partir de chardonnay y su capacidad para ser consumido en distintos momentos y acompañando a distintos platos y productos, se da cuenta de que este vino es una apuesta segura si se quiere conquistar a los invitados o convertir cualquier momento en algo único y especial. Si, finalmente, este vino se marida con buena compañía el disfrute será máximo en cualquier situación.

El champagne blanc de blancs es un vino espumoso que puede consumirse en distintos momentos de la comida más allá del brindis tras el postre. Así, es perfecto para el aperitivo de una recepción o con entrantes de pescado y marisco. La delicadeza y complejidad de estos vinos ayudarán a potenciar estos sabores. Sin embargo, si queremos disfrutar al máximo de las características y calidad de estos vinos es fundamental unirlos a platos fuertes, muy abundantes en nuestra gastronomía muy especiados o con sabores potentes como el ajo o la cebolla o salsas fuertes y picantes.

Durante la comida, el champagne 100% chardonnay es ideal para acompañar platos de pescado como el salmón, la merluza, la lubina o el lenguado, todo ello preparado de forma sencilla y sin salsas muy pesadas, mientras que es el vino adecuado para combinar con todos los mariscos. Se trata de un maridaje casi perfecto que ayudará a disfrutar de los sabores y aromas de ambos productos. Además, puede acompañar a platos novedosos y muy de actualidad como el Sushi, a las carnes blancas, a platos dulces y a frutas como las fresas. Además, si se quiere disfrutar al completo de la experiencia de un champagne chardonnay no hay que olvidar su potencial para la elaboración de sorbetes y cócteles.

Todo un mundo de posibilidades que han convertido al champagne chardonnay en un vino muy versátil, capaz de conquistar a consumidores de todo el mundo y con gustos muy variados y que ha sabido ganar fuerza y presencia más allá del final de las celebraciones, aunque, sin duda, seguirá siendo el rey del brindis para dejar recuerdos imborrables en los comensales.

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