El concepto “vino joven” se puede interpretar de varias maneras. Por ejemplo, para referirse a un vino que no ha pasado por un proceso de crianza en barrica, o a uno elaborado a partir de un viñedo del mismo año en que se realiza la cata.

Es habitual creer que la calidad de un vino es directamente proporcional al tiempo de crianza y su envejecimiento. ¿Tiene sentido? Lo cierto es que, con el paso del tiempo, los reserva y gran reserva adquieren matices muy interesantes para el paladar.

Sin embargo, esto no es sinónimo de calidad. Al menos, no siempre, y es un error creer que el vino joven se encuentra en una categoría inferior que los productos más envejecidos. 

¿Quieres saber más?

En este post te contamos qué es el vino joven, qué lo caracteriza… Y algún otro dato que te puede interesar. ¡Acompáñanos!

¿Qué es un vino joven?

Como comentábamos, existen varias formas de interpretar este concepto. En ocasiones se utiliza para referirse a un ‘vino del año’, es decir, a uno que está listo para su consumo muy poco después de la vendimia, entre los 2 y los 4 meses siguientes. También, para aquellos que no han reposado en barrica de madera.

Pero por norma general, un vino joven es aquel que ha sido embotellado justo tras la fermentación alcohólica y/o maloláctica, sin pasar por un tiempo de maduración en barrica de madera ni en recipientes de otro tipo

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Características de los vinos jóvenes 

El vino joven se caracteriza por transmitir sensaciones suaves y placenteras al paladar. Presenta una baja concentración de tanino, lo que le confiere un sabor ligero y mucho brío.

Pero, ¿cómo diferenciarlo de un crianza?

Aromas primarios

Un buen vino joven sabe a la variedad de uva de la que proviene. Esta determina sus aromas primarios:

  • Notas florales: violetas, jazmín, rosa… 
  • Matices frutales: fresa, cereza, pera, frambuesa, grosella, albaricoque… 
  • Aromas minerales: grafito… 
  • Elementos vegetales: hierba, heno…

Aromas secundarios

La combinación de los aromas primarios se pueden intensificar o matizar por medio de la mano experta. Eso es: del proceso de elaboración. Pan, bizcocho, pastelería… En general, se perciben los aromas resultantes de la fermentación alcohólica, carbónica o maloláctica, a veces, con toques lácteos (yogur, levadura, leche…), de plátano o de barniz.

El color de los tintos

A medida que un tinto envejece, sus matices amarillos van ganando terreno al azul, lo que finalmente confiere un resultado anaranjado o rojo teja. Por este motivo, el vino joven se caracteriza por un rojo violáceo.

El color de los blancos

A diferencia de la mayoría de los vinos crianza, los jóvenes se caracterizan por un tono amarillo verdoso o pajizo. Se trata de bebidas muy brillantes y prácticamente transparentes.

características de los vinos jóvenes

El color de los rosados

De mayor o menor intensidad cromática, los rosados jóvenes son vinos brillantes que, con tan solo mirarlos, transmiten toda su frescura y juventud. ¡Invitan a brindar en las celebraciones más alegres!

En definitiva, un vino no es de mejor o peor calidad según su edad. El tiempo de envejecimiento lo dotará de unas características u otras en lo que respecta al aroma, el sabor, el color y la textura. Lo ideal es saber discernir qué tipo de vino pide cada situación y cada maridaje.

Desde Dehesa de Luna te animamos a disfrutar tanto de los jóvenes, como de los crianza, los reserva y los gran reserva. ¿Eres de los que siempre desea tener una joya embotellada sobre su mesa? Continúa con nosotros…

Nuestras recomendaciones

Te proponemos dar un toque de frescura y juventud a tus experiencias gastronómicas con uno de los vinos jóvenes de nuestra tienda online

Luna Lunera Sauvignon Blanc 

Una pequeña joya blanca dispuesta a llevar hasta tu hogar la esencia de nuestra tierra. Brillante pero pálido, este vino joven recoge una combinación aromática única y exquisita: fruta tropical, cítricos hinojo… Sin duda, toda una delicia que no pasará desapercibida en su paso por nariz y boca. Que os hará brindar por la vida… Por el placer.

Luna Lunera Tempranillo Syrah 

También lleno de vida, pero de variedades tintas, el Luna Lunera Tempranillo Syrah es otra de las grandes propuestas que te hacemos desde Dehesa de Luna: una apuesta por la intensidad aromática, con matices a fruta roja madura, arándanos y otros elementos silvestres.

Disfruta con tus cinco sentidos este vino joven tinto, premiado en el certamen Decanter, World Wine Awards de 2017 por su exquisitez a la vista, al olfato, al tacto… Y al gusto.

Si deseas comprar un vino joven u otra de las delicias que nacen en nuestra tierra, te animamos a ojear el catálogo de Dehesa de Luna: elige al próximo protagonista de tu brindis.