El cava es una de las bebidas más queridas por los amantes del buen vivir. Y no es para menos: con un cuerpo seco y burbujeante, constituye un delicioso broche final a multitud de veladas, reuniones, eventos… Además de ser el protagonista de los brindis en los días más felices. 

Pero… ¿Sabes cómo se elabora el cava?

El proceso es diferente al de otros tipos de vino, puesto que se realiza según el método “champenoise”, que es el reconocido por la Denominación de Origen Champagne y Cremants. Es decir, se parte de un vino al que se le han añadido levaduras y azúcares y, una vez en botella, tiene lugar una segunda fermentación Esta vez, de al menos nueve meses, hasta la desaparición total de las lías.

¿Demasiada información de golpe? No te preocupes: te contamos, uno a uno, todos los pasos necesarios para la elaboración del cava.

Cómo se elabora el cava en España

Por lo general, existen muchas dudas acerca de dónde se produce el cava. Muchas personas lo vinculan exclusivamente a Cataluña, sin embargo, existen otras regiones vitivinícolas en España donde también se elabora esta joya embotellada: Aragón, Navarra, La Rioja, la zona de Levante… 

Y también en Extremadura, donde nacen algunos de los vinos más distinguidos del país, de la mano de Dehesa de Luna.

Para comprender un poco mejor el funcionamiento, te explicamos cómo se hace el cava, paso a paso.

Obtención del vino base

El proceso de elaboración del cava comienza con la obtención del vino base. Para ello, se pueden realizar diferentes vinificaciones de las variedades, según las características que se espere obtener en este producto. 

proceso de elaboración del cava

Es posible incluso combinarlo con otras variedades, como Garnacha, Chardonnay, Malvasía o como la Monastrell, muy común en los vinos rosados. Eso sí, hay que cuidar que el grado alcohólico no sea demasiado alto, puesto que durante la segunda fermentación aumentará la cantidad de alcohol.

Embotellado con licor de tiraje

Durante el segundo proceso de fermentación, cabe añadir el licor de tiraje, que contiene un alto grado de azúcar. Para un vino espumoso, lo ideal es optar por la sacarosa, que favorece las levaduras fermentativas y la espuma. 

Durante esta segunda fermentación, las reacciones químicas entre la sacarosa y el resto de elementos genera gas carbónico, que hace que aumente 1 atmósfera de presión dentro de la botella, por cada 4 gramos de azúcar que se ha añadido al proceso. Por ello, es importante utilizar un mecanismo de cierre metálico, que evitará sufrir determinados imprevistos durante esta fase.

Fermentación y depósito de lías

Si lo que se persigue es elaborar un espumoso de calidad… Es muy importante llevar a cabo una fase de fermentación muy lenta. Normalmente, el proceso se da durante 12, 18 o 24 meses, en algunos casos, 3 y 5 años, incluso. Si no se dispone de tanto tiempo, el mínimo estaría en torno a los 9 meses, no menos. 

Las fases son:

  1. Rima. Consiste en apilar las botellas horizontalmente, justo después de hacer el tiraje. De este modo, se consigue activar las levaduras, que comienzan a producir gas carbónico y dar un toque turbio al líquido. Las responsables de este cambio son las lías: restos de las uvas del coupage que quedan en suspensión; un elemento clave para garantizar la calidad del cava.
  2. Pupitre. Las lías son esenciales, pero llegado el momento, hay que retirarlas del líquido. Para ello, se debe ir elevando la botella poco a poco, sin movimientos bruscos. Nuestros especialistas de Dehesa de Luna te recomiendan hacerlo sin prisa, con cariño y botella a botella.
  3. Punta. Llegado el momento, se debe colocar cada botella en posición vertical, evitando de nuevo los cambios bruscos. Así, más tarde se podrá extraer los restos de las lías, que quedan condensados en el cuello de la botella.
cómo se produce el cava

Degüelle

En este punto, se congela el cuello de la botella, de modo que todas las lías, concentradas en esta parte, se pueden retirar al abrir el tapón, algo que también evita perder parte del líquido y del gas carbónico.

Licor de expedición

Cuando se trata de un cava seco, es importante añadir cierta cantidad de sacarosa, según el grado de dulzor que se espere obtener en el resultado final. Según este nivel de azúcar, el cava será:

  • Dulce: > 50 gramos/litro
  • Semiseco: 33-50 gramos/litro 
  • Seco: 15-33 gramos/litro
  • Brut: < 15 gramos/litro
  • Extra Brut: < 6 gramos/litro

Ahora que ya sabes cómo se elabora el cava, desde Dehesa de Luna te animamos a adentrarte en este mundo tan intenso y exquisito. 

De momento puedes optar por uno de nuestros cavas, elaborados con todo el cariño de nuestros maestros enólogos y en sintonía con la tierra que nos rodea, aquí, en el corazón de Extremadura.