Las uvas de Dehesa de Luna: calidad y variedad

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Calidad, variedad, cuidados excelentes y máximo respeto a la naturaleza son algunas de las cualidades de las uvas que la finca Dehesa de Luna cultiva en sus viñedos para la elaboración de sus vinos. Unos vinos singulares de la máxima calidad conseguidos con una amplia gama de variedades de uvas, tanto tinta como blanca, para conseguir vinos exigentes y redondos capaces de conquistar a los paladares más exigentes. Todo ello cultivado en 83 hectáreas rodeadas de naturaleza y en tres viñedos diferentes: La Cañada del Navajo, La Mata de la Culebra y El Viñazo.

Viñedos cuidados con mimo para el cultivo de cepas de la mejor calidad y en los que predominan uvas como la Tempranillo, la Cabernet Sauvignon y la Graciano, a las que se suman otras variedades, tanto tintas como blancas, para crear vinos de la máxima calidad y de reconocido prestigio. De esta forma, en los vinos de Dehesa de Luna pueden encontrarse uvas de variedades como Syrah, Petit Verdot, Garnacha Blanca, Viognier, Sauvignon Blanc, Macabeo o Perellada, cada una con sus matices, aromas y características para dar un carácter especial a cada uno de sus vinos.

La Tempranillo es una de las variedades más extendidas entre los vinos españoles y Dehesa de Luna la cultiva tanto para sus mezclas como para monovarietales. Se trata de una variedad de racimo grande y baya de tamaño medio de color intenso negro azulado, sensible a plagas y enfermedades y que tolera bien la sequía y el frío. Es por ello que es una uva muy utilizada para la elaboración de todo tipo de vinos. Unos vinos de color rojo intenso, baja acidez, aromáticos y alta graduación alcohólica. Una variedad perfecta para mezclas con otras uvas como la Graciano o la Cabernet Sauvignon y que crea tanto vinos jóvenes como envejecidos en barrica, todos ellos de calidad.

Por su parte, la uva Cabernet Sauvignon es una variedad de máxima calidad, muy extendida por todo el mundo. Y es que sus racimos y bayas de tamaño pequeño pero de tonos azulados oscuros y resistente a los fríos de primavera, al viento y que se adapta a distintos tipos de suelo, crea vinos de color intenso y perfectos para el envejecimiento. Sus aromas dependen del grado de madurez, aunque el más característico de esta variedad es la grosella negra, que se vuelven más complejos con la crianza.
Además, la Graciano es otra de las variedades que Dehesa de Luna utiliza en sus vinos y ha creado un monovarietal elegante y redondo. Se trata de una uva aromatizada de color muy oscuro, alta resistencia a las enfermedades y gran potencial para envejecer que produce vinos de color rojo intenso con aromas especiados alta acidez y de baja graduación alcohólica y que, además, combina muy bien con otras variedades de uva como la Tempranillo.

Las variedades de uva tinta de Dehesa de Luna incluyen también Syrah y Petit Verdot, dos variedades que aportan matices especiales a sus vinos. Así, la uva Syrah es una variedad muy resistente de rendimiento medio o bajo con color negro azulado que produce vinos amables, estructurados, de un intenso color violeta y con aromas a frutas, mientras que la Petit Verdot es de maduración tardía con un mosto con elevados niveles de azúcar y de acidez pero que crea vinos equilibrados y con aromas a frutos rojos.
Para los vinos blancos cultiva variedades como Garnacha Blanca, Viognier, Sauvignon Blanc, Macabeo, Perellada y Chardonnay, cada una con sus matices y aromas para crear vinos y cavas elegantes y aromáticos. Así, la Garnacha Blanca es una variedad que produce vinos dorados, de baja acidez y aromáticos muy interesantes con distintos maridajes como la pasta, quesos y pescados aunque sensibles a la oxidación, a la vez que es una uva perfecta para elaboraciones con otras variedades para conseguir una mayor acidez, mientras que la Viognier, una variedad con un gran potencial para crear vinos finos, aporta elegancia y complejidad a unos vinos de baja acidez, de buena graduación alcohólica, con aromas intensos a frutas como albaricoques o melocotones pero muy potentes, suaves y de gran calidad.

Por su parte, las variedades Macabeo y Perellada producen vinos frescos y aromáticos, aunque mientras que la uva Macabeo aporta aromas florales con una vendimia temprana, que tienden a miel y frutos secos tras su paso por barrica, los de la uva Perellada son cítricos y secos. Unos vinos muy diferentes a los elaborados con la uva Sauvignon Blanc, una de las grandes variedades francesas para la elaboración de vinos secos, ácidos y con aromas a hierbas pero no menos elegantes.

Toda una amplia gama de variedades que juntas crean vinos redondos para satisfacer todos los gustos. Una gran variedad de vinos con aromas y matices diferentes para adaptarse a cualquier situación, momento o lugar y que en Dehesa de Luna cuidan con mimo y esmero para sacar lo mejor de cada variedad y conseguir vinos elegantes y redondos.

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